Diseño Humano

Centro del Bazo

Lo esencial

Motor
No
Puertas
7
Canales
9
Autoridad
Autoridad Esplénica

Puertas18, 28, 32, 44, 48, 50, 57

Canales10-57, 16-48, 18-58, 20-57, 26-44, 27-50, 28-38, 32-54, 34-57

Un paso atrás sin pensar, un plato apartado antes del primer bocado: el Diseño Humano sitúa estas reacciones en el Centro del Bazo, sede del instinto de supervivencia y de la conciencia del cuerpo. Avisa de lo que es sano o peligroso, aquí y ahora, sin dar sus razones.


Un aviso que no se repite

Al borde de una acera, un hombre se detiene en seco en el momento de cruzar, sin saber por qué. Un segundo después, una bicicleta pasa a toda velocidad por donde habría puesto el pie. No la había visto venir, y nada en su razonamiento lo había avisado. Esta reacción, más rápida que el pensamiento, viene del Centro del Bazo.

El sistema lo describe como una conciencia del instante. No compara con la última vez ni prevé nada para mañana; señala lo que es sano o peligroso ahora, en este lugar. No sopesa los pros y los contras: la señal llega entera, y el argumento viene después, si es que viene. Habla una vez, y si la mente pasa por encima, la alerta no vuelve.

El mismo centro se asocia con la salud, en el sentido de una conciencia del cuerpo y del sistema inmunitario, y con miedos muy antiguos, los que sirvieron para seguir con vida. Entre sus puertas, la 57 lleva precisamente el nombre de la Claridad Intuitiva: una claridad capaz de percibir lo que está ocurriendo ahora, antes de que la mente lo haya analizado.

Vigilancia permanente y miedo captado

El Centro del Bazo definido vigila de forma permanente. La persona sabe, sin pensarlo, lo que le conviene en el instante, y de ello saca una forma de confianza en su cuerpo. Esa confianza prescinde del análisis y vuelve cada día.

Puede estar definido en todos los tipos, salvo en el Reflector. Cuando lo define el 34-57, la carta es la de un Generador, y la decisión corresponde al Sacral.

El canal 18-58, hacia la Raíz, da por sí solo un Proyector. Si se le añade el canal 20-57, que lleva a la Garganta, todo cambia: la Raíz, que es un motor, llega entonces a la Garganta a través del Centro del Bazo, y el tipo pasa a ser Manifestador.

El canal 20-57 sin nada más conecta el Centro del Bazo con la Garganta, pero no interviene ningún motor, y la carta sigue siendo la de un Proyector. Hace falta un motor para cambiar el tipo, y el Centro del Bazo no lo aporta.

Abierto, recibe el miedo y la tensión corporal de la gente que lo rodea, y los agranda. Cerca de una persona ansiosa, la inquietud sube sin motivo personal. La presencia de alguien con el Centro del Bazo definido tiene el efecto contrario, y puede tranquilizar sin que se sepa por qué.

Conservar lo que tranquiliza

Un Centro del Bazo abierto conserva lo que lo tranquiliza, un empleo o una relación, incluso cuando ya no le hacen bien. Soltar despertaría un miedo que la situación, al menos, mantiene a distancia. El Diseño Humano describe este centro abierto como propenso a aferrarse a lo que da una sensación de seguridad, aunque eso suponga quedarse demasiado tiempo.

Una amistad que agota puede durar mucho tiempo así. El amigo tranquiliza con su sola presencia, y esa seguridad prestada pesa más que todo lo que cuesta. La persona sabe, en el fondo, que el vínculo ya no le conviene. Se queda, porque alejarse de un amigo de toda la vida parece más arriesgado que seguir agotándose. El trabajo consiste en devolver su lugar al primer instante, aquel en que el cuerpo reaccionó, antes de las justificaciones.

Escuchar el instante

En la mesa, una persona con el Centro del Bazo definido puede dejar un alimento sin una razón clara, o cambiar de plato en el último momento. No tiene por qué explicarlo, y la explicación, de todos modos, no llegaría. Un alimento que le gustaba la víspera puede dejar de convenirle hoy: el Centro del Bazo solo juzga el instante.

En el trabajo, la puerta 44, el Alerta, cuando está activada, da olfato para los patrones ya vistos: un expediente, un candidato, una forma de presentar las cosas recuerda al instante algo que acabó mal, o que salió bien.

La elección de un sitio en una cafetería, o las ganas de dejar una fiesta antes de lo previsto, pueden basarse en una impresión que uno no sabe defender. Esas elecciones no ganan nada con el debate: se hacen en el momento.

La llegada a una situación nueva cuenta doble cuando el centro está abierto. La primera reacción, antes de que se instale el ambiente, dice más que la que llegará después de una hora con gente inquieta. En una primera cita o una primera visita a un médico nuevo, conviene tomar nota del segundo anterior.

En una decisión, el instante cuenta. El sí o el no del Centro del Bazo vale para el momento en que se manifiesta; planteada al día siguiente, la misma pregunta puede recibir otra respuesta, porque la situación ha cambiado.

Para usted, para los demás

Para usted

Una alerta del cuerpo cabe a veces en un segundo: una vacilación, un retroceso que nada explica. Anótela en el momento en que pasa, antes de que los argumentos la cubran. Y si su Centro del Bazo está abierto, haga inventario de lo que conserva por miedo a perderlo, una relación o un empleo, preguntándose qué le retiene ahí realmente.

Para los demás

¿Un allegado rechaza una oferta y no sabe decir por qué? Si su Centro del Bazo está definido, no le pida argumentos: su rechazo ya es uno. Si está abierto, la inquietud que usted sienta puede volverse suya. Más vale nombrarla que transmitírsela sin decirlo, y una presencia tranquila lo ayudará más que un largo razonamiento.

Fichas relacionadas

Los centros conectados a este por un canal, y la autoridad que sostiene.

Preguntas frecuentes sobre el Centro del Bazo

¿Qué pasa cuando se ignora una alerta esplénica?

En el momento, nada espectacular. El Centro del Bazo no repite su señal: ha hablado en el instante, y el instante ha pasado. De ahí el interés de aprender a notar la primera señal, ya que no habrá ningún recordatorio. Otra señal puede presentarse más tarde, a propósito de otra situación: cada instante tiene la suya.

¿Quién tiene la Autoridad Esplénica cuando el Centro del Bazo está definido?

Solo las personas que tienen abiertos el Plexo Solar y el Sacral, ya que estos dos centros van antes que él en la jerarquía de las autoridades. La Autoridad Esplénica se encuentra, por tanto, en Manifestadores y Proyectores, nunca en un Generador, Manifestante o no. Junto a un Sacral definido, el Centro del Bazo definido sigue activo, pero la respuesta que decide pertenece al Sacral.

¿Todo miedo es una alerta del Centro del Bazo?

No. El miedo esplénico se refiere al instante, a un peligro aquí y ahora. Las inquietudes sobre el mañana no vienen de él, ya que el Centro del Bazo no mira al futuro. Con un Centro del Bazo abierto se añade el miedo de los demás, captado y amplificado, que puede parecerse a un presentimiento sin serlo. El nerviosismo de un compañero de oficina puede entonces pasar por una intuición personal.

¿Dice algo el Centro del Bazo sobre la salud?

El Diseño Humano lo asocia con la conciencia del cuerpo y con el sistema inmunitario. Sigue siendo un marco de conocimiento de uno mismo, y nada de lo que describe sustituye una opinión médica. Una sensación de bienestar no exime de una revisión, y una inquietud captada en los demás no tiene valor de síntoma.

¿Cómo saber si su Centro del Bazo está definido?

Con el cálculo de su carta: está definido en cuanto uno de sus nueve canales lo está, es decir, cuando las dos puertas de un canal que lo toca están activadas, en el nacimiento o en el Diseño. El tipo no basta para adivinarlo, ya que tanto un Generador como un Proyector pueden tenerlo definido o abierto. Solo el Reflector lo tiene siempre abierto.

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Introduzca su fecha, su hora y su lugar de nacimiento: tipo, autoridad, perfil y centros, con claridad.

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