Diseño Humano
Puerta 36: La Crisis
Lo esencial
- Centro
- Centro del Plexo Solar
- Puerta complementaria
- 35
- Cuarto
- Cuarto de la Iniciación
Canal35-36, Canal de la Transitoriedad
CircuitoColectivo, Abstracto
En la ruedaDe 22°37′30″ Piscis a 28°15′ Piscis
Una decisión tomada con entusiasmo se mantiene hasta el día en que el ánimo baja. La experiencia ya está en curso; ya no se parece del todo a las ganas que la hicieron nacer.
El deseo y su ola
La Crisis: el nombre hace temer que la puerta atraiga las dificultades. El sistema no le atribuye ese poder. La puerta 36 se encuentra en el Plexo Solar, donde el deseo sigue una ola cuyo ritmo no debe nada a las circunstancias; la crisis nombra el momento en que las ganas que lanzaron una experiencia decaen, mientras que la experiencia, en cambio, continúa.
La puerta 35, el Cambio, su compañera, pertenece a la Garganta. Juntas forman el Canal de la Transitoriedad, numerado 35-36: el deseo pasa allí sin etapas a la palabra o al gesto, de modo que una experiencia puede empezar en la cresta de la ola.
El bajón que sigue no juzga el proyecto. Forma parte del mismo movimiento que el entusiasmo del principio, y la puerta describe la travesía de ese bajón, no un fracaso.
El velero en dique seco
Thomas y Leïla compran un velero de segunda mano una noche de junio, tras un día en el mar con unos amigos. En noviembre, el barco está en dique seco, con el casco por lijar, y cada sábado en el astillero pesa un poco más que el anterior. Nada ha cambiado en el proyecto; el ánimo de Thomas, sí.
En primavera vuelven las ganas; el barco vuelve al agua. Thomas sabe ahora que el bajón no anunciaba el final del proyecto, solo otro momento de la misma ola.
Atravesar el bajón
Conocer la propia ola cambia la manera de vivir una crisis. Quien ha aprendido que el bajón sigue a la cresta conserva el proyecto en lugar de tirarlo, a la espera de que vuelvan las ganas.
Una decisión que ha esperado al final de la ola aguanta mejor el bajón: ya se ha mirado desde sus dos caras.
Cuando la puerta 35 también está presente, el deseo encuentra una salida inmediata en la palabra y la acción; la 36 aporta a esas experiencias lo que sabe de los bajones.
Decidir en la cresta
En toda carta con el Plexo Solar definido, la autoridad es emocional. Una decisión tomada en la cresta, con la sola fuerza de las ganas, choca con el bajón siguiente, y la Crisis llega como una sorpresa.
El bajón empuja al error inverso. Abandonar en el punto más bajo, revender el barco en noviembre, equivale a decidir por segunda vez en el momento equivocado.
Un Proyector con la 36, y con un Plexo Solar definido por el 30-41, espera además una invitación. Lanzarse solo a una experiencia nueva, sin que nadie lo haya invitado, lo expone a la amargura cuando llega el bajón.
El entorno, por su parte, puede tomar la crisis por un fracaso. Quien ve a su pareja taciturna en mitad de un proyecto le propone dejarlo todo: intenta reparar un estado de ánimo que pasará por sí solo.
Para usted, para los demás
Para usted
En el bajón de la ola, ¿un proyecto le pesa? No decida nada ese día: fíjese otro momento para volver a él. Lo que se mantiene de un estado de ánimo a otro merece continuar; lo demás podrá detenerse sin lamentarlo.
Para los demás
El bajón de un proyecto lanzado con entusiasmo no es el momento de aconsejar a un allegado que lo deje. Recuérdele más bien de dónde partió, y deje que la ola siga su curso.
Fichas relacionadas
El centro de esta puerta y el canal que forma con su puerta complementaria.
Preguntas frecuentes sobre la Puerta 36: La Crisis
¿El bajón de una crisis acaba pasando?
Según el sistema, la ola conserva su propio ritmo y acaba subiendo. Se ve claro qué pensar del proyecto el día en que la opinión que se tiene de él es la misma en la cresta y en el bajón; ningún calendario fija ese día de antemano.
¿Una crisis impuesta por los acontecimientos tiene que ver con esta puerta?
No tal como la describe el Diseño Humano. Un despido o una ruptura llegan de fuera; la Crisis de la puerta 36 se debe a un deseo que decae mientras nada se mueve alrededor. Las dos pueden cruzarse sin que la puerta haya provocado el suceso.
Una vez pasada la crisis, ¿qué más se sabe del proyecto?
Su precio, además de su atractivo. Una persona que ha atravesado el bajón sin abandonar sabe lo que la experiencia le pide; si vuelven las ganas, se pone en marcha de nuevo con conocimiento de causa.
Con un Plexo Solar abierto, ¿la crisis viene necesariamente de quien la atraviesa?
No siempre. Un Plexo Solar abierto capta el clima emocional del entorno y lo amplifica: el desánimo de la pareja o de un equipo puede entonces pasar por propio. Preguntarse quién estaba presente cuando empezó la crisis ayuda a separar lo que es de cada uno.
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