Astrología
Sagitario: Signo de fuego mutable
Signo zodiacal
9de 12
- Fechas
- Del 22 de noviembre al 21 de diciembre (aproximado)
- Elemento
- Fuego
- Modalidad
- Mutable
- Planeta regente
- Júpiter
- Polaridad
- Masculina
- Símbolo
- El Arquero
- Como ascendente
- Ascendente en Sagitario
Sagitario lleva mal los horizontes cerrados.
Un empleo sin perspectivas, una rutina demasiado estrecha, una conversación que da vueltas en círculo le dan enseguida ganas de abrir una ventana, en sentido propio y figurado. Último de los tres signos de fuego, mutable, regido por Júpiter, busca comprender el mundo recorriéndolo: a través del viaje, los estudios, los encuentros, las grandes preguntas sobre el sentido. Habla con franqueza, a veces demasiado rápido, y prefiere una verdad que incomoda a una cortesía vacía. Su optimismo le ayuda a recuperarse tras un fracaso. También le hace prometer más de lo que sus días le permiten cumplir, y a menudo es ahí donde sus allegados esperan de él un poco más de constancia.
Vivencia y reconocimiento
Un lunes por la mañana, Sagitario mira su agenda de la semana y siente que le falta el aire. Nada grave, sin embargo: reuniones, recados, obligaciones corrientes. Lo que le pesa es la falta de perspectiva, la sensación de que los días se van a parecer. Compensa como puede, reservando un billete para dentro de tres meses, apuntándose a un curso nocturno, proponiendo una salida improvisada el miércoles.
Su franqueza le valió algunos comentarios ya desde el colegio. Hace la pregunta incómoda, señala la contradicción, da su opinión sobre un corte de pelo que nadie le pedía comentar. No hay en ello ninguna maldad. Decir lo que piensa le parece más sencillo y más respetuoso que andarse con rodeos, y todavía de adulto le sorprende que no todo el mundo vea las cosas así.
La llamada de horizontes lejanos
La partida adopta formas variadas según las vidas. Algunas personas de Sagitario cambian de país, de profesión o de círculo de amigos cada cinco o seis años. Otras no se mueven, pero viajan a través de los libros, los idiomas extranjeros, las conversaciones hasta tarde sobre el sentido de la existencia. Ambos perfiles comparten la misma curiosidad: una idea nueva los despierta tanto como un billete de avión.
Tiene convicciones y las defiende con pasión. Un artículo sobre una injusticia puede ocuparle toda una noche, y una cena tranquila acaba a veces en debate sobre la religión, la política o la educación de los hijos. Le gusta tener razón, pero todavía le gusta más que le opongan un buen argumento, que quizá haga suyo la semana siguiente.
Sus amistades se le parecen: numerosas, dispersas, nacidas al azar de los viajes y las pasiones. Un amigo conocido en un tren, otra encontrada en un curso de buceo, un tercero con quien compartió piso hace quince años. Puede pasar meses sin dar noticias, y luego retomar la conversación exactamente donde se había quedado, como si nada.
Lo que dice el sistema
Noveno signo del Zodiaco, Sagitario recibe al Sol del 22 de noviembre al 21 de diciembre aproximadamente y cierra el otoño, justo antes del solsticio de invierno. Cierra la serie de los signos de fuego, después de Aries y Leo: el impulso de Aries, la irradiación de Leo, y luego en Sagitario un fuego que se vuelve hacia las ideas y lo lejano. Su modalidad mutable, compartida con Géminis, Virgo y Piscis, lo convierte en un signo de transición, flexible y cambiante, que prepara el paso de una estación a otra. Fuego y mutabilidad dan juntos un entusiasmo que se desplaza: se enciende por una cosa, luego por otra, y siempre busca más amplitud.
Júpiter, el planeta más grande del sistema solar, rige el signo. Está aquí en domicilio, como en Piscis según la tradición, y expresa en él sus temas favoritos: la expansión, la confianza, la ley, la filosofía, los estudios superiores, los viajes lejanos. Mercurio, en cambio, está aquí en exilio: el detalle y la precisión ceden el paso a las visiones de conjunto. El símbolo es un arquero, el centauro del mito, mitad hombre mitad caballo, que tensa su arco hacia el cielo. La polaridad es masculina, como la de todos los signos de fuego y de aire, lo que remite a una energía dirigida hacia el exterior y no al género de la persona. En medicina astrológica, Sagitario rige los muslos, las caderas y el hígado.
Los dones
Se recupera. Un proyecto que fracasa, una negativa, una ruptura: Sagitario encaja el golpe, y casi enseguida busca lo que sigue siendo posible. Esa confianza en lo que vendrá no tiene nada de ingenua cuando ha madurado. Se apoya en la experiencia de que una puerta cerrada deja otras abiertas, y a menudo arrastra a todo un grupo a ponerse de nuevo en marcha en lugar de darle vueltas a lo ocurrido. Su humor también ayuda: cuenta sus desventuras de manera que hagan reír, lo que las vuelve más ligeras para todos.
La generosidad de Júpiter se encuentra en su manera de dar: tiempo, ideas, contactos, un hueco en su sofá para un amigo de paso. Le gusta transmitir lo que sabe. Explicar una noción complicada con imágenes sencillas, contar un viaje de forma que den ganas de partir, animar a alguien a probar suerte: a menudo es un buen profesor, aunque no sea su oficio.
Su apertura de mente le permite escuchar opiniones muy alejadas de las suyas sin sentirse amenazado. Se interesa por otras culturas, otras religiones, otras formas de vivir, y vuelve de ellas con una visión más amplia que comparte con gusto. En un equipo o una familia que se encierra en sus costumbres, es él quien trae el aire de fuera. También defiende con gusto la libertad de los demás: la de cambiar de opinión, de irse, de vivir de otro modo que el previsto.
Los desafíos
A veces le falta tacto. Suelta un comentario acertado pero fuera de lugar, delante de las personas equivocadas o en el peor momento, y descubre después que ha herido. Lo que le parecía una simple constatación ha sonado a juicio. Aprender a elegir el momento tanto como el contenido le evita muchos malentendidos.
Se dispersa. Tres proyectos lanzados a la vez, dos inscripciones en cursos que no seguirá hasta el final, promesas hechas en el entusiasmo de una cena: el impulso inicial se agota cuando pasa la novedad, y lo que queda por hacer exige una paciencia que no siempre tiene. Sus allegados acaban acogiendo sus anuncios con prudencia, lo que le duele sin que siempre entienda por qué.
El compromiso a largo plazo le inquieta. Una relación que se asienta, un contrato de varios años, una hipoteca le producen el efecto de una puerta que se cierra. Puede alejarse justo en el momento en que un vínculo debía profundizarse, y lamentarlo después. Algunas personas de Sagitario mantienen así un pie fuera en cada relación, con un proyecto de partida siempre en reserva, y quien comparte su vida acaba dudando de su lugar.
La desmesura
A Júpiter no le gustan los límites, y a Sagitario tampoco. Come demasiado, gasta demasiado, ve las cosas demasiado a lo grande para el presupuesto o el tiempo disponible. Su certeza de tener razón también puede convertirse en sermón: convencido de haber encontrado la filosofía correcta, la predica a gente que no pedía nada, y se extraña de verla cerrarse.
Para usted y sus allegados
Si usted es sagitario
Antes de decir que sí, tómese diez minutos. Su entusiasmo es un motor valioso, pero sus allegados recuerdan sobre todo lo que cumple, no lo que anuncia. Elija una o dos cosas que llevar hasta el final este año, y deje que las demás esperen. La aventura también puede encontrarse en la duración: un vínculo que se profundiza suele reservar más sorpresas que un nuevo comienzo.
Si alguien cercano es sagitario
Con un sagitario, un marco demasiado estrecho produce el efecto contrario al buscado. Propóngale proyectos que compartir más que reglas que seguir, y déjele momentos de libertad sin ver en ellos un desinterés por usted. Cuando su franqueza le hiera, dígaselo con sencillez: la mayoría de las veces no tenía ninguna intención de hacer daño, y se corregirá.
Los planetas en Sagitario
Cada planeta se expresa a su manera en Sagitario. Sus diez posiciones:
Preguntas frecuentes
¿Sagitario es un centauro o un arquero?
Los dos nombres designan el mismo símbolo: un centauro, mitad hombre mitad caballo, que tensa un arco. El nombre del signo viene del latín sagittarius, el arquero, derivado a su vez de sagitta, la flecha.
¿Por qué se asocia Júpiter a Sagitario?
La tradición le atribuye este signo como domicilio, junto con Piscis. Júpiter encarna en él la expansión, la fe en el futuro y la búsqueda de sentido, temas que encajan con el carácter que se atribuye al signo. La astrología moderna ha conservado este regente sin sustituirlo.
¿Tiene miedo al compromiso una persona de Sagitario?
No necesariamente a la persona, más bien a la sensación de encierro. Un vínculo que deja espacio a los proyectos, los viajes y las ideas le conviene mucho más que una relación basada en la costumbre. Cuando se compromete en esas condiciones, cumple.
¿Una persona nacida el 21 de diciembre es sagitario o capricornio?
Depende del año y de la hora. El Sol entra en Capricornio con el solsticio de invierno, el 21 o el 22 de diciembre según los años. Solo una carta natal calculada con la hora de nacimiento resuelve la cuestión.
Calcule su ascendente y su signo lunar
Introduzca su fecha, su hora y su lugar de nacimiento: su Sol, su Luna y su ascendente.
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